(Viene de: Un buen comienzo: el despertar griego (II) )
Aristóteles y los cimientos del mundo racional
| Lugar y época | Grecia clásica, siglo IV A.C. |
Creencias del momento |
En cuanto a tendencias, creían en el poder del intelecto por encima del mundo terrenal (gracias, Platón). Por ello sentían menosprecio por aquellas tareas que tuvieran que ver con cualquier tipo de actividad que no fuera puramente intelectual. Es por ello que muchas de sus observaciones e incluso trabajos de ingeniería no quedasen registrados. De las observaciones hechas por babilonios y egipcios se sabía que la Tierra era redonda. El círculo y la esfera eran considerados perfectos y por tanto los usaban para simbolizar la perfección. |
Estado del Arte |
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Anteriormente hablamos de la explosión intelectual que hubo durante el periodo clásico (ver el primer post de esta serie1), donde la cantidad de escuelas de pensamiento por metro cuadrado era impresionante. Entre ellas se encuentra la que tuvo a los filósofos que sentaron la base del desarrollo en el mundo occidental: Sócrates, Platón y Aristóteles.
Sócrates, considerado el padre de la Filosofía (filos = amor, sofos = conocimiento) dió al mundo una de las herramientas más importantes en todas las áreas del saber humano, no sólo el del conocimiento del mundo físico. Mientras los atomistas nos aclaraban el qué (la materia está formada de átomos), y nos legaban el experimento como la otra herramienta para la comprobación del conocimiento (todo está en el segundo post3), Sócrates nos decía el cómo procesar la información: el uso de la razón y el cuestionamiento metódico para alcanzar la verdad.