lunes, 26 de noviembre de 2018

Reencuentro


Hoy he vuelto a pensar en nuestro reencuentro. Sé que lo deseamos, algunos años nos separan. Pero en esta época, quizá nos ha separado la actitud. No puedo decir que la tuya, sólo puedo hablar de la mía. Y duele, no quiero tocar un tema que cada vez es más doloroso… Pero tengo que hacerlo. No queda tiempo: el poder verte, abrazarte y decirte todo lo que te quiero y que nunca dije de manera contundente… Cada vez es más difícil, hay menos tiempo. Dejamos pasar las oportunidades porque si todo está bien, se entiende que los sentimientos están ahí. Error. Se deben decir. Tenía que mirarte y abrazarte y decirte todo lo que te quiero. Pero si no lo hacemos en esos momentos que todos estamos bien (decir “felices” puede ser aventurado), cuesta más cuando sé que estás en un mar de sentimientos encontrados, que sientes que ya no eres tú y no comprendes, no comprendemos por qué. 

Como ha ocurrido desde hace miles de años, todos nos preguntamos “¿Por qué?” si eres buena, no eres una santa pero nunca pretendiste serlo, sólo querías vivir con los tuyos y disfrutar viendo como unos crecen mientras otros nos vamos haciendo mayores. No quiero seguir pensando en ello. No mientras tu sigues en ese mar sin que nadie, por más que esté a tu lado, puede sentir o comprender lo que sientes o comprendes. No sé si aún te podré abrazar y decirte a la cara todo lo que te quiero, todo lo que nunca te dije todos esos años que nos hicieron personas. Siempre escuchamos consejos pero nunca los tomamos en serio hasta que nos damos cuenta que no somos infinitos, que no somos más que una partícula más entre miles de millones que tropiezan con las mismas piedras aunque haya un neón diciendo “Cuidado con tropezar con las piedras”. Sé que es tarde para decírtelo y escucharte reír y sentir esa alegría de quien se siente correspondido… Porque ahora te lo diré, a miles de kilómetros de distancia, sin saber si aún te podré abrazar y decírtelo a la cara y el mundo, al menos para mí, no será mejor porque no lo dije antes, cuando no había prisa ni pena por decirlo. Hoy me gustaría creer en un más allá donde poder decirlo eternamente entre tus risas. Con poco esfuerzo habríamos tenido tanto…


Esta entrada off-topic participa en la  convocatoria de relatos "Reencuentro" de Divagacionistas

miércoles, 10 de octubre de 2018

Radiación, calor y hornos (IV): Hornos por Radiación



Calentamiento por radiación


Cuando la radiación electromagnética encuentra en su camino algún objeto puede pasar una de estas tres casos:

Caso 1: La radiación continúa su camino. A este objeto le llamamos transparente, como al aire.

Caso 2: La radiación continúa su camino, pero va perdiendo intensidad. Incluso podría perder intensidad desde el primer contacto. A estos objetos les llamamos “opacos”. Por ejemplo, el cuerpo humano es opaco porque la luz no pasa (no se transmite) a través él.

Fig. 1. Sí, hay momentos que quisiéramos ser transparentes. Captura desde Youtube.

domingo, 15 de julio de 2018

Radiación, calor y hornos (III): Radiación Electromagnética


Estamos rodeados de radiación electromagnética, y como hemos visto, nosotros y cada una de las partes de nuestro cuerpo emite esta radiación. ¡Nuestro cuerpo emitiendo radiación! ¿Pero qué es esto?

Afortunadamente, la radiación la tenemos tan a la mano que es muy familiar para nosotros. Por ejemplo, la luz es radiación electromagnética. Todo lo demás es cuestión de tamaño: la frecuencia o energía según lo que queramos tener en cuenta porque están muy relacionadas. Spoiler: Necesitamos algunas fórmulas para entenderlo. Si las fórmulas no te van o en este momento son muy avanzadas para tí, no problem: pasa directamente al siguiente párrafo.


 
Fig. 1. Empezamos con los spoilers. Imagen de Top ridiculous car spoilers.


viernes, 13 de julio de 2018

Radiación, calor y hornos (II): Electrones, calor y temperatura


Continuemos con los hornos eléctricos actuales, en particular lo que utilizan resistencias eléctricas y veremos rápidamente en qué se basa su funcionamiento.

Cuando los electrones intentan pasar a través de un material se pueden encontrar las siguientes situaciones:

1- Pueden pasar sin, prácticamente, resistencia alguna (materiales superconductores).

2- Pueden pasar con una resistencia reducida (materiales conductores: oro, plata, cobre)

3- Les cuesta trabajo trabajo pasar, pero lo hacen (materiales que no son tan buenos como conductores: acero inoxidable, plomo, estaño)

jueves, 12 de julio de 2018

Radiación, calor y hornos (I): Queremos calentar las cosas

Esta serie de posts nace de la inquietud que me ha producido desde hace tiempo los bulos y mitos que la gente cree sobre las radiaciones, así que hablando con @Phoenix_alx me acabé de decidir a escribirlo. Originalmente iba sobre hornos de microondas, pero ya puestos lo haremos también para los hornos que usan resistencias eléctricas. Por tanto, no solo veremos qué es cierto y que no lo es según lo que se sabe hasta ahora sobre las ondas electromagnéticas, también mostraremos como funcionan los hornos de resistencia e incluso nos encontraremos con algún consejo sobre su uso ¡y hasta veremos su relación con los teléfonos móviles (o celulares)! Así que prepárate para saber a qué no le debes temer y en qué debes tener cuidado con tu horno, ya sea de resistencia o de microondas.

Para entrar en el tema nos preguntaremos: ¿Qué es un horno de microondas?

Respuesta fácil y rápida (o sobresimplificada, esto es, poco útil): Un horno de microondas es un horno que usa microondas para calentar los objetos en su interior.

Fig. 1. Estoy seguro que quieres que te cuente más. 
¡Capitán Obvio al rescate!